El agua de azahar es el producto que se obtiene tras el destilado en corriente de vapor de la infusión de pétalos de la flor de azahar de naranjo amargo (Citrus × aurantium), flor muy aromática, pequeña, blanca-violácea y con muchas cualidades. Generalmente, esta flor nos hace reconocer inmediatamente a la flor del naranjo, pero también es azahar la flor del limonero, del cidro y de otros árboles de cítricos.

Azahar es una palabra de origen árabe que significa ‘Flor blanca’, y el agua de azahar se ha utilizado desde hace cientos de años tanto con fines medicinales: molestias menstruales, estados nerviosos, cólicos, desmayos, etc., como en la elaboración de dulces, sin obviar su uso en perfumería.

Es un líquido transparente y muy aromático, suele conservarse en envases de cristal oscuro que la preserva de la luz (en casa debemos guardarla en el frigorífico). Al ser un destilado, es de larga conservación, en los envases indica su fecha de caducidad, pero si ves que el líquido amarillea, que cambia la textura o aparecen posos, es momento de deshacerse de ella.

Hay quien la hace en casa, aunque para una mayor conservación se recomienda el destilado en alambique. La flor del naranjo se recolecta sobre el mes de mayo, para no dañar los futuros frutos se colocan unos sacos bajo los árboles en los que caerán los pétalos. Después se secarán a la sombra y con ellos se realizará el agua de azahar.

Además del agua de azahar, de los pétalos del naranjo amargo también se obtiene la esencia de azahar, aceite de azahar o también conocido como nerolí. Esta esencia contiene, entre otros principios, betaína y flavonoides, resulta ligeramente amarga. Es muy utilizada en terapias naturales.

 

Wikipedia. El texto está disponible bajo la Licencia Creative Commons Atribución Compartir Igual 3.0; podrían ser aplicables cláusulas adicionales.

Imagen: Naranjo floreado de azahar. De Ellen Levy Finch (Elf) – Trabajo propio, CC BY-SA 3.0